Un asunto que tiene a los historiadores “de craneo”

Si hicieramos una encuesta sobre el personaje más “malo” la historia la mayoría de la gente pensaría en Adlf Hitler, Dictador Nazi de Alemania entre 1933 y 1945 responsable de la Segunda Guerra Mundial y de los campos de exterminio.

Este hombre se encontraba en una dificil situación en Abril de 1945, acorralado en el bunker de la Cancillería con el Ejército Rojo a escasos centenares de metros de su guarida, Hitler se suicidó junto a su mujer Eva Braun tomando una ampolla de cianuro y pegándose un tiro en la cabeza. Después sus cadáveres fueron rociados con gasolina y quemados en el exterior del bunker. Poco después los Soviéticos llegaron y descubrieron los restos del tirano.

Entonces el secretismo de los soviético hizo que no conocieramos la historia hasta la caída del bloque comunista, parece ser que enterraron los restos de Hitler cerca del bunker y que tiempo después en el más absoluto de los secretos lo trasladaron a Moscú para custodiarlos como “trofeo de guerra”.

Esta es la versión oficial que se ha mantenido de la muerte de Hitgler, aunque hace menos de un mes la noticia saltó, lo que se consideraba el craneo de Hitler parece ser el craneo de una mujer. Esto ha hecho saltar las alarmas entre los investigadores. El craneo de Hitler es en realidad en craneo de una mujer (el Mundo 30/09/2009)

En este momento todo lo que teníamos como cierto no lo es, surgiendo nuevas teorías.

Si el craneo es de una mujer y en realidad se recogió en el Bunker de la Cancillería del Reich podría tratarse de Eva Braun, en lugar del Dictador. Para ello deberiamos analizar las muestra de sangre del sillón donde se suicidaron, supuestamente, y ver si coinciden. Si esto se confirma podría dar credibilidad a la historia que hasta ahora teníamos como cierta, pero nos faltaría encontrar los restos de Hitler.

Por otra parte las teorías conspiranoicas retoman, otra vez, fuerza. Para algunos autores el führer de Alemania no se suicidó y fingió su muerte huyendo en el último momento. Según la teoría más extendida, mientras fingía su suicidio despegó con dirección Viena, que aún estaba lejos de la actividad del frente. Desde allí tomó otro avión de carga que le llevó a Barcelona donde se encontraba al amparo del dictodor Franco, aliado suyo. Allí tomaría un submanino con destino a Sudamérica que pudo desembarcar en la Patagonia. Se le ha intentado localizar en Argentina, Uruguay o Brasil, lugar de refugio de otros Nazis ilustres como el Dr. Joseph Mengele, el “Ángel de la  Muerte.

Las pruebas de esta huída son poco claras y muy parciales aunque pudo producirse ya que muchos de los jerarcas nazis consiguieron escapar refugiandose en paísis amigos como Argentina, donde mandaba el General Perón, un filofascista, Egipto, o España. Para ello se valieron de diferentes organizaciones secretas creadas con el fin de proporcionarles una vía de escape y borrar su rastro para pasar desapercividos. La más famosa de estas organizaciones fue ODESSA, que ayudó a escapar a miembros de las SS.

Es inquietante ver que aunque se le dió por muerto se siguió buscando un rastro de Hitler durante mucho tiempo, prueba de ello son recientes documentos desclasificados del KGB que nos muestran como Stalin movió hombres y recursos para rastrear la pista de Hitler, las investigaciones de cazanazis como el famoso investigador austriaco Simon Wiesenthal o el Moshad, servicio secreto israelí que protagonizo la captura en Buenos Aires del jerarca nazi Adolf Eichman y su traslado a Israel para ser juzgado.

De todas maneras debemos estar tranquilos Hitler de escapar estaría ya muerto, en 1945 contaba con 56 años, los años de la guerra y la derrota habían hecho mella en su salud, además estaba afectado de la enfermedad degenerativa de Parkinson, por lo tanto, como mucho podría haber vivido hasta los años 60.

Esperemos que algún día el misterio se aclare. Para terminar os dejo el trailer de la película alemana “El Hundimiento” de 2005 que recrea los últimos días de Hitler, según la versión oficial hoy puesta en duda.

Santiago Gomez

“Es falso que yo o que cualquier otro en Alemania quisiera la guerra en 1939”

Adolf Hitler: Mi testamento político, párrafo 3º. Dictado en Berlín, el 29 de abril de 1945, a las 4 de la tarde, 24 horas antes de su suicidio el 30 de abril (¿o no?)

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Temas de Historia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s